Sunday, January 08, 2006




Diez Recetas para Ser Feliz

¿Cómo podría definir en términos positivos la felicidad?

Ese concepto, abstracto hasta la médula, es imposible de ser descrito directamente. Para hacerlo tengo que dar un rodeo por su sombra. Vaya entonces la definición: "Felicidad es estar cada día menos angustiado".

Para lo cual puedo intentar dar algunos consejos sin ser tachado de iluso.

1. Cuando dudes de actuar, siempre entre "hacer" y "no hacer" escoge hacer. Si te equivocas tendrás al menos la experiencia.

2. Escucha más a tu intuición que a tu razón. Las palabras forjan la realidad pero no la son.

3. Realiza algún sueño infantil. Por ejemplo: si querías jugar y te hicieron adulto antes de tiempo, ahorra unos 500 euros y ve a jugarlos a un casino hasta que los pierdas. Si ganas, sigue jugando. Si sigues ganando, aunque sean millones, sigue hasta que los pierdas. No se trata de ganar sino de jugar sin finalidad.

4. No hay alivio mas grande que comenzar a ser lo que se es. Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos. No estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios. Si eres cantante y no abogado como tu padre, abandona la carrera de leyes y graba tu disco.

5. Hoy mismo deja de criticar tu cuerpo. Aceptalo tal cual es sin preocuparte de la mirada ajena. No te aman porque eres bella. Eres bella porque te aman.

6. Una vez por semana, enseña gratis a los otros lo poco o mucho que sabes. Lo que les das, te lo das. Lo que no les das, te lo quitas.

7. Busca todos los días en el diario una noticia positiva. Es difícil encontrarla. Pero, en medio de los acontecimientos nefastos, siempre, de manera casi imperceptible, hay una. Que se descubrió una nueva raza de pájaros; que los cometas transportan vida; que un nene cayó desde un quinto piso sin dañarse; que la hija de un presidente intento suicidarse en el océano y fue salvada por un obrero del cual se enamoró y se casaron; que los jóvenes poetas chilenos bombardearon con 300.000 poemas, desde un helicóptero, a La Moneda, donde fue eliminado Allende, etc.

8. Si tus padres abusaron de ti cuando pequeño/a, confrontate calmadamente con ellos, en un lugar neutro que no sea su territorio, desarrollando cuatro aspectos: 'Esto es lo que me hicieron. Esto es lo que yo sentí. Esto es lo que por causa de aquello ahora sufro. Y esta es la reparación que pido'. El perdón sin reparación no sirve.

9. Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.

10. Cesa de definirte: concédete todas las posibilidades de ser, cambia de caminos cuantas veces te sea necesario.

Alejandro Jodorowsky

Una ecuación con resultados a veces inesperados.

Psicólogos británicos afirman que han deducido una fórmula para medir uno de los grandes misterios de la humanidad: la felicidad.

La ecuación incluye varios parámetros como el bienestar, el amor y el incentivo laboral, y se expresa así:

Felicidad = P + (5xE) + (3xN)

La variable "P" representa las características personales, incluyendo filosofía de vida, capacidad de adaptación y resistencia.

"E", la variable más importante ya que se multiplica por un factor de cinco, representa la "existencia", que abarca la salud, estabilidad financiera y amistades.

Finalmente, "N", que vale por tres, representa las "necesidades prioritarias", y cubre la auto-estima, las expectativas que tenemos de nuestra vida, la ambición y el sentido del humor.

La fórmula, que a primera vista suena muy complicada, fue elaborada por un equipo de psicólogos encabezado por Pete Cohen, a partir de mil entrevistas con un amplio espectro de personas.

Puntaje

Al terminar el cuestionario, se obtiene un puntaje con un máximo de 100. Cuanto mayor el número, más cerca de la felicidad está.

Pete Cohen sugirió la fórmula.

"Es posible que mucha gente no sepa qué es exactamente la felicidad", afirma Cohen.

"Algunos la asocian sólo con aspectos materiales, como tener mucho dinero, un auto último modelo o una regia mansión. Pero hay quienes tienen todo esto, y son los seres más infelices de la Tierra", agrega el especialista.

Otro hallazgo -muchos dirán para nada novedoso- es que el concepto de felicidad varía notablemente entre el hombre y la mujer.

Por ejemplo, cuatro de cada diez hombres señalaron que practicar el sexo con frecuencia los hacía felices, y tres de diez mencionó el triunfo de su equipo deportivo favorito como el súmmum de satisfacción.

Resultados

Las preguntas formuladas más arriba deben responderse en una escala del 1 (mínimo) al 10 (máximo)

P: la suma de los puntajes de las respuestas 1 y 2

E: puntaje de la respuesta 3

N: puntaje de la respuesta 4

En cambio, siete de cada diez mujeres mencionaron tener una familia como motivo de máxima felicidad. Asimismo, una de cada cuatro agregó como motivo satisfactorio el hecho de bajar de peso.

El romance obtuvo más puntaje entre los hombres que entre las mujeres. La misma tendencia se registró en relación con un aumento de sueldo y con la práctica de una afición favorita.

El clima soleado (algo poco usual en las islas británicas) obtuvo más puntaje entre las mujeres.

Luego de todo este preámbulo, le invitamos a probar la fórmula de la felicidad.

Más allá del resultado, los ideólogos de la ecuación dejan este corolario: "Hay que disfrutar cada momento de nuestra vida, porque es demasiado corta".

"Desarrolle su propio concepto de felicidad y no se sumerja en el mundo que le venden los comerciales y la publicidad mundial. En nuestro estudio encontramos que la felicidad se encuentra en la familia y los amigos y no en objetos ni en sueños inalcanzables". "Tenemos la información pero no queremos usarla, preferimos imaginarnos un mundo de ensueño a que alguien venga a arruinarnos nuestras vacaciones de ensueño. Sin embargo, mantener nuestras expectativas en un nivel medio y razonable evitará serias desilusiones. "La felicidad es lo que nos hace sentir bien y para eso no hay que irse a París, un simple baño de agua caliente escuchando tu canción favorita puede ser un momento de felicidad extrema" "Hemos notado que cuando una persona quiere algo que piensa lo va a hacer feliz, para nombrar dos ejemplos, unas vacaciones en Grecia o conquistar al chico alto y moreno que conoció en el gimnasio, suele buscar información o imaginar lo que podría ser en vez de consultarlo con personas similares que han estado en la misma situación. Si tiene un amigo, o alguien de su misma edad y de gustos similares que visitó Grecia, pregúntele sobre su experiencia, así irá mejor preparado y no tendrá expectativas difíciles de llenar". "Toda mi vida pensé que el matrimonio me traería la felicidad. Nunca soñaba con una pareja específica sino en el hecho de formar un hogar y tener hijos y todo eso. Quizás por crearme expectativas tan altas es que no logré ser feliz en mi matrimonio", expresa Teresa de 56 años. "Nunca pensé que lo que más me haría feliz en la vida resultaría ¡ser abuela!", exclama aún sorprendida. Y es que la felicidad muchas veces nos toma de sorpresa. "Encontramos que las personas sanas utilizan recursos de adaptación para explicarse lo ocurrido y encontrar el lado positivo a las cosas, es lo que conocemos como racionalización. Es nuestra arma y nos saca de los momentos más duros. La gente tiende a ver las cosas diferentes al notar que no ha conseguido lo que quería. La chica sale con el moreno del gimnasio y se enamora pero él la abandona por otra, entre lágrimas encontrará consuelo en excusas, pero si le hubiera preguntado a cualquier otra chica, tal vez no hubiera salido con un conocido mujeriego",¿Cuál es su definición de la felicidad? ¿Qué lo hace feliz y por cuánto tiempo? Preguntas como éstas han acompañado al ser humano por milenios. Lo cierto es que creemos saber qué es la felicidad pero nos resulta difícil buscarle una definición que resuelva el dilema para todos. Además, muchas veces pensamos que algo nos va a satisfacer plenamente, sin embargo, una vez lo obtenemos, nos damos cuenta que tampoco nos hace feliz, o por lo menos, no todo el tiempo.

Un grupo de científicos de la Universidad de Harvard ha tratado de responder algunas preguntas sobre la felicidad, pero el primer paso ha sido intentar definirla.
"Debemos entender que no ser feliz siempre es la regla, la norma. Nadie es feliz todo el tiempo, no es algo que sea natural en el humano así que no lo debemos ver como un problema que tenemos que resolver. El ser humano trata de llegar a un estado de comodidad y de paz, pero allí tampoco encuentran la felicidad", expresó el psicólogo de la universidad y director del estudio, el doctor Daniel Gilbert.

Dale Carnegie asegura en su libro que usted puede lograr en diez días más felicidad, dicha y prosperidad, interesándose por otras personas, que en diez años esperando a que los demás se interesen en usted.

Arturo decidió aplicar esto. Sentía que llenaría un vacío en su vida. Y decidió aplicarlo con su suegra. Sí, Doña María sería su conejillo de indias. Aquella noche, durante la cena, empezó a hacerle preguntas diversas. ¿Se acuerda, Doña María, como eran las carreteras hace algunos años? ¿Qué tal eran los periódicos cuando usted iba a la escuela? ¿Qué tal era Marielos como estudiante en la primaria?

Al principio se mostró sorprendida, pero enseguida, halagada. Empezó a relatar algunas anécdotas verdaderamente interesantes. Los nietos, boquiabiertos, las disfrutaron enormemente. Y hasta él, tan escéptico, las encontró fascinantes.

Una noche invitó unos amigos a tomar una taza de café en casa. Cuando llegaron llamó a Doña María y la presentó con ellos. Ella se sintió importante como él mencionó que era “el ángel de la guarda de su hogar”. Y resultó que uno de los amigos había conocido a Doña María antes. Su madre, dijo, también la conocía. Y al calor de la plática resultó que habían sido vecinos tiempo atrás. Y recordaron muchas cosas. Y el amigo prometió que traería a su madre la siguiente semana para conversar.

Arturo vio detenidamente el rostro de su suegra. Estaba sonriente, intensamente sonriente. Y los ojos le brillaban con lágrimas de felicidad contenida.

Al despedir a los amigos, Arturo y Marielos salieron a la puerta. Era tarde y los niños estaban ya acostados. Doña María apagaba las luces de la casa. Arturo sintió el brazo de Marielos por su cintura. El pasó a su vez el suyo por los hombros de su esposa.

Ella lo miró y dijo: ``Gracias Arturo, gracias por tratar a mi madre así. Ahora soy completamente feliz. Sé que nunca la trataste mal, ¡pero qué maravilloso es verte mostrar un genuino interés en ella’’. Arturo echó una mirada al estante de los libros y vio el libro del que sacó la idea. Y pensó que la gran lección es que la aplicación de sencillas reglas llenas de sentido común, producen felicidad. Sí, se dijo para él mismo, Dale Carnegie le enseñó una fórmula para producir felicidad.

En resumen, las dos principales cosas que hay que hacer para ser feliz son comunicarse con los demás y llevar una vida sana desde el punto de vista mental y físico. En estos diez puntos se cubre el estado físico de la persona y su relación con el trabajo, otras personas y la comunidad. En resumen, la receta para la felicidad consiste en hallar, para cada persona, los mecanismos que permiten reparar su capacidad para conectarse consigo misma y con los demás.

De forma detallada, las actividades que mayor satisfacción ofrecen, son:

1. Plantar algo y mantenerlo vivo

2. Sonreir o hablar con extraños

3. Llamar a un amigo que hace tiempo que no ves y organizar una cita con él

4. Reducir a la mitad el tiempo frente a la televisión (y el ordenador)

5. Recordar cada día cinco cosas positivas de la vida

6. Salir a caminar

7. Hablar durante más tiempo con los seres queridos, con tu pareja

8. Mantener la esperanza

9. Echar cada día una buena carcajada y mímate con algo, disfrutándolo

10. Realizar ejercicios, al menos, media hora al día y tres veces por semana

Una vida feliz! Qué no haríamos por conseguirla...

Stefan Klein propone una exploración extraordinaria, un viaje en busca de un descubrimiento sin precedentes: la ciencia de una vida mejor. En este libro, las investigaciones más recientes de filósofos, psicólogos, médicos, neurofisiólogos y etólogos, están expuestas de forma asequible para ofrecernos las pautas científicamente fundadas de lo que puede ser una existencia feliz. La fórmula de la felicidad es un reportaje fascinante qué indaga en por qué deseamos ser felices y que demuestra que ser feliz no es exactamente lo contrario de ser infeliz. ¡Una guía práctica para alcanzar la felicidad!

1 Comments:

Blogger Daniel said...

nice

8:31 PM  

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